Decora tu Dormitorio con la ultima gota de pintura

MADRID.- Utilizar un determinado tono para pintar las paredes de tu hogar puede conseguir que luzca más grande, luminoso y con estilo. Un simple cubo de pintura y unos rodillos y pinceles bastan para generar cambios insospechados en el ambiente.

Renueva emociones

Además de influir en el estado emocional, un color bien elegido y utilizado en la decoración hogareña es capaz de dar más altura visual a las paredes de una casa, proporcionarle más profundidad a un pasillo o modificar la claridad de su salón, mejorando el aspecto del ambiente doméstico y aumentando el bienestar de sus habitantes o visitantes.

“El color influye en el comportamiento y el humor de la persona y ejerce un marcado efecto fisiológico”, señala el doctor Miguel Pros Casas, uno de los fundadores de la Asociación Española de Médicos Naturistas (AEMN).

Según el experto, las técnicas cromoterapéuticas empleadas desde la más remota antigüedad en Egipto, Grecia, India y China, actúan siguiendo el principio de que “el color no es más que luz, la luz es energía y la energía puede activar o sedar, según como se utilice”.

El empleo de los colores con fines decorativos y al mismo tiempo terapéuticos, es muy antiguo: se cree que los colores brillantes con que se adornaban los templos egipcios y griegos se escogían por sus efectos sobre la mente y el cuerpo. Además, en el Tibet y la India se emplean desde hace siglos los colores para apoyar a la meditación y a las actividades curativas.

En el hogar, el colorido puede predisponer a distintas disposiciones anímicas: los colores cálidos brindan un ambiente agradable, crean una sensación de alegría y ayudan a mejorar el rendimiento en el trabajo; el naranja puede reavivar una actitud o condición que de otro modo sería letárgica y es aconsejable para el comedor, la cocina o el cuarto de juego de los niños.

La iluminación es importante: los techos deben ser blancos para que las luces indirectas sean eficaces, y en los sistemas directos, el blanco cenital reducirá los contrastes entre los objetos fijos como los muebles y su entorno: al ser ‘neutral’ el blanco llama menos la atención psicológica y por consiguiente no distraerá.

Los tonos suaves distraen menos, el azul y el amarillo resultan molestos y la sutileza del verde azulado o el melocotón proporciona un ambiente más confortable y llevadero mientras períodos prolongados. Los tonos cálidos del marfil, crema o melocotón son adecuados para suavizar los lugares frescos o espacios abovedados y para compensar la falta de luz natural.

Cuando se pinta una casa, se puede sacar partido de los colores para conseguir algunos ‘efectos ópticos’ que mejoren las sensaciones de espacio, bienestar y comodidad en su interior. Al elegir la pintura hay que tener en cuenta lo próximo:

* Para que un espacio parezca más amplio, conviene reducir la gama cromática. Un color claro y uniforme hace que el ambiente se perciba más ‘desahogado’. Este recurso puede aplicarse tanto en una casa pequeña, como en las zonas reducidas de una grande.

* Para que un techo alto de la sensación visual de ser más bajo, ha de pintarse de un color intenso, a partir de una determinada altura de la pared; si al contrario se quiere dar la sensación de que el techo es más elevado, hay que pintarlo más claro que la pared.

* Para una habitación que no recibe luz, son preferibles los colores cálidos.

* Para un cuarto frío son convenientes los rojos o mostazas, que le confieren más sensación de calidez, entretanto que para uno caluroso, lo ideal es el azul o el gris, dos colores ‘fríos’.

Fuente: univision.com

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